57 % de Santa Cruz rechazo el referéndum autonómico ilegal

El reciente referéndum realizado en Santa Cruz mostro un rechazo importante a las intenciones separatistas de la cúpula de empresarios y políticos del Departamento de Santa Cruz en la república de Bolivia.

A pesar de que las corrientes que propician la creación de un estado independiente y cuyo primer paso era el referéndum realizado hoy anuncian un 83 por ciento de aprobación, el 57 porciento mostro un rechazo contundente, 13 por ciento de los que decidieron participar dijo No, y se abstuvieron más de 44 % de personas, lo que refleja un rechazo a una consulta montada en un forcejeo y en un acto ilegal.

Cabe señalar que en la anterior consulta para realizar una asamblea constituyente solo tuvo una abstención de 15,49 % y para la elección del Presidente Evo Morales este obtuvo un 54 % de apoyo, cifra que semeja también el rechazo a el Estatuto Autonómico este día, reflejando la continuidad en el apoyo que la población mantiene a su presidente.

La mayor votación y participación fue donde el ausentismo fue de 37 %, que la zona central de la Ciudad de Santa Cruz, la cual encierra al 66% de los electores y solo corresponde al 5% del territorio de ese departamento y en donde están concentradas las empresas Trasnacionales y Nacionales así como las zonas de las personas de altos recursos económicos. Sin embargo las personas que ocupan el 95 por ciento del territorio de Santa Cruz, rechaza contundentemente, el estatuto que pretende la separación del territorio. Este territorio contiene grandes yacimientos de petróleo y Gas, que es la verdadera intención de separación de esta cúpula económica y que quiere administrar separadamente estos recursos.

Existe en Santa Cruz, un importante número de personas que no están inscritas para votar, que no participan en este evento, sobre todo en las zonas muy rurales.

Si bien, es importante el número de personas que ha participado en este referéndum, y que como tal es un acto de participación que no se puede menospreciar, es un pequeño sector de 600.000 personas que tiene más dinero y recursos que el resto del país, el cual, está conformado por 13.000.000 de personas,

Por otra parte esta la legalidad y la legitimidad de este proceso es muy cuestionada, no conto con la presencia de testigos en las mesas, no fue transparente en la organización, ni en la contabilización, la cual fue asesorada por la organización "Súmate" que se caracteriza por procurar fraude y montar procesos electorales paralelos, con mucha cobertura de publicidad para impresionar a la población y confundirla, y financiado, como es sabido, por el gobierno norteamericano. Este referéndum realizado por el grupo de la Unión Cruceñista, conto con un despliegue de medios increíble, medios por cierta propiedad de los empresarios que participan de esta organización con fines de separación.

Todo este proceso solo pretende separar de Bolivia, la zona que contiene Petróleo y Gas, es auspiciada por el gobierno n norteamericano, como lo ha intentado antes en otros países como Venezuela al querer separar al Estado Zulia de ese País y crear otra república, como lo ha intentado en Colombia en el Caquetá y que la guerrilla no les ha dejado el camino fácil, y muy reciente en Kosovo, donde ha logrado la separación con una importante despliegue militar y de sabotaje político previo y dividiendo a la población incentivando las diferencias y debilitando con despliegues desinformativos las fortalezas que unen a sus pobladores. Una vez estas repúblicas separatistas, el gobierno de Estados Unidos tratará de que otras regiones se sumen a este movimiento esperanzando un "mejor estilo de vida" pues actúa en Zonas con problemas pescando en rio revuelto.

El referéndum ha sido simplemente un movimiento mediático, un movimiento de divulgación con la intensión para crear la sensación de una realidad ficticia de mejoría que se promociono "Autonomía" en similitud con la "Libertad" e informa luego, el éxito de "El Estatuto" que es una independencia que viola más de 33 artículos de la Constitución vigente.

Las innumerables protestas en el propio Santa Cruz y en el resto del país, que solo reflejaron los medios cuando hubo violencia de lado y lado, así como el ausentismo de la jornada donde los medios no mostraron una sola cola de votacion, los resultados que hablan de municipios que solo tienen 3 mesas montadas de mas de 35 y que ahora aparecen con "éxito" de 89 % y la contabilización de votos realizada por los mismos que montaron el referéndum; solo reflejan un montaje comunicacional y el inicio de una escalada para dividir latinoamerica en los en momentos que buscamos integración del continente, definitivamente solo reflejan el fracaso de los separatistas.

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Jornada laboral capitalista y la jornada laboral socialista

Por: Michael A. Lebowitz
A medida que el primero de mayo se acerca, vale la pena recordar cuatro aspectos sobre ese día:

1. Para l@s trabajador@s el primero de mayo no es la celebración de un día feriado estatal, ni un regalo de él, sino que conmemorara es la lucha —desde abajo— de l@s trabajador@s.

2. Inicialmente, el primero de mayo se centraba en la lucha por una jornada laboral mas corta.

3. La lucha para una jornada laboral mas corta no es una lucha aislada sino la lucha contra la explotación capitalista.

4. La lucha contra la explotación capitalista es una parte esencial pero no es la única parte de la lucha general contra el capitalismo.

Hoy quiero exponer algunas ideas que se refieren tanto a la jornada laboral capitalista como a la socialista y espero que ellas puedan ser útiles en la lucha actual en Venezuela y que sirvan, de manera más inmediata, a los debates de hoy.

LA JORNADA LABORAL CAPITALISTA

¿Cual es la relación entre la jornada laboral capitalista y la explotación? Cuando l@s trabajador@s laboran para el capital, cobran un salario que les permite comprar una cantidad determinada de mercancías. ¿Cuánto es este salario? El nivel de los salarios no ha tenido nada de automático sino que se ha determinado a través de las luchas de l@s trabajador@s contra el capital.

Estas mercancías que constituyen el salario de l@s trabajador@s contienen una cantidad determinada de trabajo y muchas veces se llaman a estas horas diarias de trabajo “el trabajo necesario” de l@s trabajador@s, es decir: – las horas de trabajo que se requiere para que l@s trabajador@s produzcan las mercancías que consumen cada día.

Sin embargo, bajo el capitalismo, l@s trabajador@s no laboran solamente las horas del trabajo necesario. No, el capitalista puede exigir que trabajen más horas porque, para poder sobrevivir, les ha obligado a vender su capacidad de trabajo. La diferencia ente sus horas de trabajo necesario y el total de horas que trabajan l@s trabajador@s para el capitalista constituye el trabajo excedente – y es en ultima instancia, la fuente de las ganancias del capital. Es decir, las ganancias de los capitalistas se basa en la diferencia entre la jornada laboral y el trabajo necesario: se basan en el trabajo excedente, el trabajo no pagado, es decir, la explotación.

Ahora, cuanto más el capitalista puede hacer extender la jornada laboral, más grande será la explotación y más grande sus ganancias. Marx observó que “el capitalista pugna constantemente por reducir los salarios a su mínimo físico y prolongar la jornada de trabajo hasta su máximo físico”. ¡Que verdad! Sin embargo Marx más adelante señaló que,“el obrero presiona constantemente en el sentido contrario”. Es decir, la lucha de clases: l@s trabajador@s luchan para aumentar sus salarios y reducir la jornada laboral; luchan para reducir su explotación por los capitalistas.

Obviamente su jornada laboral es más amplia que las horas que pasan entre firmar al entrar al trabajo y al salir. Está el tiempo que les lleva llegar a su lugar de trabajo, el tiempo que se necesita para comprar la comida necesaria para sobrevivir, el tiempo se necesita para cocinarla – todo esto es, también, realmente, trabajo necesario y forma parte integrante de la jornada laboral del trabajador. Sin embargo, visto que este trabajo es gratis al capitalista, visto que para él no es un costo, le es invisible. Entonces, cuando el capitalista pugna por reducir el trabajo necesario mediante una reducción en los salarios (o mediante un incremento en la productividad con relación a los salarios) no es que quiere reducir el trabajo que no paga, sino lo que quiere es el máximo posible de trabajo gratis, el máximo posible de trabajo no pagado.

No hay por qué sorprenderse que l@s trabajador@s quieran reducir el trabajo no pagado que hacen para el capital y tratan de hacerlo luchando por reducir la jornada laboral capitalista. Sin embargo, no es solamente el trabajo no pagado que lo que es una carga para l@s trabajador@s; también lo es el trabajo pagado que están obligad@s a hacer para el capitalista. Es decir, la explotación no es el único problema. También existe la manera en que la producción capitalista deforma a l@s trabajador@s. En el lugar de trabajo capitalista, l@ trabajador@ trabaja en función de las metas del capital, bajo el control del capital y donde la producción esta organizada de una manera que no permite a l@s trabajador@s desarrollar sus capacidades sino que tiene como su única meta realizar ganancias. “Todos los métodos para desarrollar la producción, mutila al trabajador haciendo de él un obrero parcial”, enfatizó Marx con referencia al capitalismo, “lo degradan y le enajenan al obrero las potencias intelectuales del proceso laboral”. Es decir que el proceso de producción capitalista nos mutila como seres humanos. La vida en el centro de trabajo capitalista es una vida en la cual nos ordenan desde arriba, donde no somos nada más que herramientas que manipula el capital para realizar ganancias.

Por esto queremos reducir la jornada laboral. Por esto no podemos esperar para escapar. No solamente queremos escapar de la explotación y de la injusticia en la distribución de los ingresos. Las horas lejos de la producción capitalista nos parecen las únicas horas cuando podemos ser nosotros mismos, horas cuando nuestra actividad puede ser libre, horas para el pleno desarrollo del individuo.

Tiene que ser así necesariamente dentro del capitalismo. Sin embargo, tenemos que reconocer que muchas de nuestras ideas están infectadas. El ejemplo más obvio es el del consumismo – tenemos que comprar todas estas cosas. Lo que nos pertenece nos define. La respuesta socialista, sin embargo, no es que todo el mundo debe tener las mismas cosas –es decir, la igualdad de la enajenación. Más bien, la idea socialista es terminar con la situación en la cual las cosas nos poseen y nos definen.

La batalla de ideas, que es fundamental en la lucha por el socialismo, se basa en la concepción alternativa de socialismo. Su idea central no es reformar esta idea o esa que se ha desarrollado dentro del capitalismo; es más bien, sustituir las ideas del capitalismo por unas concepciones adecuadas al socialismo. ¿Ahora, nuestra idea de la jornada laboral, está ella infectada? Además, ¿podemos comprender bien la jornada laboral pensando en la jornada laboral bajo el socialismo?

LA JORNADA LABORAL SOCIALISTA

Primero, ¿que entendemos por socialismo? La meta de los socialistas desde siempre ha sido crear una sociedad que permitiría el pleno desarrollo del potencial humano. Nunca se concibió como una sociedad en donde algunas personas pueden desarrollar sus capacidades y otras no lo pueden hacer. Esto es lo que quería decir Marx cuando declaró claramente que la meta es “una asociación donde el libre desarrollo de cada una depende del libre desarrollo de todos”. Y es hacia esta meta que apunta la constitución bolivariana cuando enfatiza en su artículo 20 “que toda persona tiene derecho al libre desenvolvimiento de su personalidad”, y cuando reconoce explícitamente en su artículo 299 que la meta de una sociedad humana debe ser la de “asegurar el desarrollo humano integral”.

Tal como destacó Marx, a diferencia de una sociedad capitalista, donde l@s trabajador@s existen para satisfacer la necesidad” del capital de expandirse, en una sociedad socialista la riqueza que l@s trabajador@s han producido “existe para satisfacer la necesidad del trabajador de desarrollarse”. Ahora bien, ¿cómo es la naturaleza de la jornada laboral en una sociedad que se orienta a asegurar el desarrollo integral?

Comencemos hablando del trabajo necesario – cuantitativamente. Existe el trabajo que está en los productos que consumimos cada día—exactamente como antes. Sin embargo hay que sumar a esto el trabajo que l@s trabajador@s quieren dedicar a la expansión de la producción futura. Bajo el socialismo, no hay capitalistas que obliguen a l trabajador@s a ejecutar el trabajo excedente y quienes invierten una parte de las ganancias en la búsqueda de ganancias futuras. En vez de lo anterior, l@s trabajador@s mism@s en su centro de trabajo y en la sociedad deciden si quieren dedicar su tiempo y su esfuerzo a expandir la satisfacción de sus necesidades en el futuro. Si es así que lo deciden, este trabajo no es un excedente a sus necesidades; es parte de los que ell@s consideran su trabajo necesario. Así, el concepto del trabajo necesario cambia.

Además, en una sociedad socialista, reconocemos explícitamente que una parte de nuestro trabajo necesario está en el hogar. Es decir, reconocemos que nuestra jornada laboral no empieza después de que salgamos de la casa sino que incluye lo que hacemos en el hogar. El articulo 88 de la constitución bolivariana reconoce cuan importante es este trabajo cuando dice que el trabajo del hogar es “actividad económica que crea valor agregado y produce riqueza y bienestar social”.

El concepto del trabajo necesario de nuestra jornada laboral en una sociedad socialista también incluye el trabajo que se requiere para auto-gobernar nuestras comunidades. Después de todo, si el socialismo tiene que ver con las decisiones que tomamos democráticamente en nuestras comunidades, entonces el tiempo que necesitamos para participar en él forma parte de nuestro trabajo necesario. Del mismo modo, si el socialismo tiene que ver con la creación de la condiciones en las cuales tod@s podemos desarrollar nuestro potencial personal, entonces el proceso para educarnos y para desarrollar nuestras habilidades también es una actividad que se integra a nuestro trabajo necesario.

En resumen, cuando pensamos en la jornada laboral socialista, pensamos en ella de una manera distinta. Nuestra opinión sobre la cantidad del trabajo necesario, por ejemplo, no está distorsionada por la perspectiva capitalista que ve como necesario sólo el trabajo que el capitalista debe pagar. Esta es la diferencia entre la economía política del capital y la economía política de la clase obrera. Desde la perspectiva de l@s trabajador@s, reconocemos como trabajo necesario todo este trabajo que sea necesario a “la necesidad del trabajador de desarrollarse”.

Sin embargo la diferencia no es solamente cuantitativa. En el socialismo, la jornada laboral no puede ser una jornada donde recibes ordenes desde arriba (incluso en las industrias estratégicas) Más bien, es solamente a través de nuestra actividad, nuestra práctica o nuestro protagonismo que podemos desarrollar nuestras capacidades. El artículo 62 de la constitución enfatiza este punto cuando afirma que la participación del pueblo “es el medio necesario para lograr el protagonismo que garantice su completo desarrollo tanto individual como colectivo”. Es decir, en cada especto de nuestras vidas, (el centro de trabajo tradicional, la comunidad, el hogar), la toma democrática de decisiones es una característica necesaria de la jornada laboral socialista; a través de los consejos de trabajador@s, los consejos comunales, los consejos de estudiantes, los consejos familiares, nos producimos como nuevos sujetos socialistas.

Por lo tanto, cuando miramos la jornada laboral desde la perspectiva del socialismo, vemos que la simple demanda de reducir la jornada laboral es una demanda que surge dentro del capitalismo. Su mensaje es sencillo – ¡pongan fin a este horror! Se refiere a un concepto “infectado” sobre la jornada laboral. Porque tiene como punto de partida una opinión sobre el trabajo como algo tan horroroso que la única cosa que se puede pensar hacer con él es reducirlo y acabarlo.

Cuando pensamos en construir el socialismo, sin embargo, reconocemos que la demanda es transformar la jornada laboral – es reconocer explícitamente todas las partes de nuestra jornada laboral y transformarla cualitativamente. En vez de ver al “tiempo libre” como el único tiempo en el que podemos desarrollarnos, desde la perspectiva del socialismo es esencial hacer del día entero un tiempo para construir las capacidades humanas.

En resumen, hay dos manera de ver la demanda por una jornada laboral reducida: una habla simplemente de una semana laboral reducida y por lo tanto, vacaciones de fin de semana extendidas: en contraste, la segunda enfatiza la reducción de la jornada laboral tradicional para liberar tiempo para la educación, para nuestra trabajo en el hogar y en nuestras comunidades Es decir, es la demanda de redefinir y transformar nuestra jornada laboral.

La primera manera de ver la jornada laboral es verlo simplemente como una reforma que cabe en el capitalismo

Para l@s socialistas, el primero de mayo debe ser el día en el cual luchamos por el día entero de l@s trabajador@s, en el cual luchamos por la jornada laboral socialista.


[Este texto fue presentado como un comentario inicial para la discusión en el evento “Mesa redonda sobre la reducción de la jornada laboral” que tuvo lugar en el Centro Internacional Miranda el 24 de abril, 2008. Traducido por J. Duckworth]

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Venezuela: La renacionalización de SIDOR

La ciudadanía venezolana, y quienes circunstancialmente estamos por aquí, nos despertamos esta mañana en medio una novedad política-económica de envergadura. El gobierno bolivariano por orden expresa del presidente Hugo Chávez resolvió poner fin a un largo conflicto obrero-patronal renacionalizando la empresa siderúrgica más importante del país. Por si fuera poco el anuncio fue dado en horas de la madrugada, apenas unos minutos pasadas la una de la mañana, por el vicepresidente ejecutivo Ramón Carrizales.

Una corporación multinacional

SIDOR (Siderúrgica del Orinoco) está controlada en un 60% por el grupo Ternium, el otro 40% de las acciones se divide entre el gobierno y los trabajadores por partes iguales. Es el mayor fabricante mundial de tubos sin costura, insumo esencial para la actividad petrolera, con una gran expansión en los últimos años.

Ternium adquirió en EEUU la compañía Hydril, que tiene fuerte presencia en el golfo de México, en Brasil y en el Africa occidental. También compró en el país del norte la empresa Maverick Tube Corp. Y en Mexico a Hylsamex.

A su vez Ternium es controlada por el grupo ítalo-argentino Techint (SIDERAR, SIDERCA, LOSA Olavaria) fundado en 1946 por el inmigrante italiano Agostino Rocca, que se lo presenta como capital nacional, y que es junto con la petrolera Repsol de las apoyaturas del gran capital productivo transnacionalizado al gobierno Kirchner.

En alianza con TAMSA (México), Dálmine (Italia), NKK Tubes (Japón) y Algome (Canadá) controla el grupo Tenaris, el mayor productor de tubos con costura del mundo, que posee el 11% de las acciones de Ternium.

SIDOR ha sido hasta ahora una pieza clave de una transnacional de magnitud que tiene juego propio en el mercado mundial como proveedora de la industria petrolera y de laminados planos para la automotriz.

trabajadores de sidor nacionalizacion venezuelaLa segunda oleada

No se trata esta de una nacionalización aislada -cuyos términos no se conocen y que dará lugar a una larga negociación ya que se trata, como todas aquí, de nacionalizaciones pagas, seguramente bien pagas- sino que se da en el marco de un conjunto de acciones en la misma dirección.

Este grupo de nacionalizaciones bien pueden formar parte de lo que llamo la segunda oleada. Si la primera estuvo enfocada hacia sectores de servicios, telefonía, electricidad, comunicaciones, también petróleo, esta segunda está centrada en sectores de la producción: en los últimos quince días se nacionalizaron la usina láctea más importante del país, tres cementeras y ahora la siderurgia.

Como puede verse se trata de sectores productivos y de servicios que juegan un rol clave para el desarrollo autocentrado, aquí se lo define como endógeno, aún en los marcos que impone la globalización.

Las cementeras son decisivas para el sostenimiento de un plan nacional de viviendas hoy debilitado por falta de insumos básicos; los lácteos han sido uno de los alimentos mas desabastecidos en los últimos tiempos, así la nacionalización de la planta procesadora de leche debe verse como el complemento necesario de los acuerdos con la cooperativa SANCOR de nuestro país, que este año deberá proveer 18.000 tns. de leche en polvo en compensación de un aporte financiero para refinanciar deuda del orden de los 80 millones de dólares que el gobierno venezolano liberará en estos días, dando cumplimiento así al acuerdo firmado en diciembre pasado. Este acuerdo incluye también un aporte de 55 millones como capital de trabajo.

Avance del proceso bolivariano

La decisión política-económica constituye un claro avance del ala más radical del chavismo y una recuperación del gobierno bolivariano, que aparecía golpeado e inmovilizado por los resultados electorales del referéndum constitucional del 2 de diciembre pasado.

Se trata de un Estado que se reapropia de recursos y capital acumulado estratégico para el desarrollo nacional.

La nacionalización pone fin a un conflicto capital/trabajo que dejaba muy mal parado al gobierno. Los orígenes se remontan a quince meses atrás en el marco de las discusiones colectivas por aumento de salarios, mejoras en las condiciones de trabajo, en las jubilaciones y el pase a planta del personal tercerizado. Para tener una idea de este último reclamo debe tenerse en cuenta que la planta permanente es de unos 6.000 trabajadores (1.200 personal jerárquico), mientras que los contratados están en el orden de los 9.000 y cuyas condiciones laborales son de una gran precarización.

Estos reclamos fueron retomados por el vicepresidente ejecutivo quién en conferencia de prensa señaló la intransigencia de la empresa, a quién acusó de “actitudes colonialistas, antiéticas e inhumanas, y de mantener condiciones de explotación bárbaras de sus trabajadores”.

También se hizo eco de las denuncias de los trabajadores en cuanto a que desde la privatización reciben materia prima (hierro) a precios subsidiados, también energía eléctrica con tarifas bonificadas, y luego venden en el mercado local los productos terminados a precios internacionales.

Así la tasa de ganancias de SIDOR es enorme, su balance reconoce para el año 2007 beneficios por 127.2 millones de dólares, aunque otras informaciones hacen llegar estas utilidades a mas del triple.

Triunfo de los trabajadores

En momentos de redactar estas líneas la TV muestra imágenes de miles de trabajadores concentrados frente al portón 3 de la fábrica, manifestando su alegría y el reconocimiento de sus reivindicaciones por parte del presidente Chávez.

No es para menos. Durante los largos meses que duró el conflicto fueron duramente reprimidos y algunos encarcelados por la Guardia Nacional, que incluso llegó a destrozarles los automóviles particulares. Una y otra vez denunciaron la intransigencia de la empresa, la supuesta “neutralidad” del Ministerio de Trabajo así como la agresión e intentos de amedentramiento de que fueron objeto.

El sindicato que los agrupa, SUTISS, organizó un referéndum para consultar a los trabajadores si aceptaban o rechazaban las propuestas de la empresa, el rechazo fue unánime El jueves 29 de marzo realizaron una masiva marcha acompañados por buena parte del pueblo de Ciudad Guyana. El sábado 31 se realizó allí el llamado Encuentro Nacional Sindical que congregó a 100 sindicatos y a 7 Federaciones Nacionales, que entre las varias resoluciones resolvió un paro nacional y una marcha sobre Caracas. Al mismo tiempo que exigió la renuncia del Ministro de Trabajo.

Esta decisión gubernamental es resultado de la presión ejercida por la movilización de los trabajadores y constituye un enorme triunfo cuyas implicancias tendrán alcance nacional. Señala también contradicciones al interior del gobierno bolivariano.

Adicionalmente habrá que seguir la recepción de esta medida en el gobierno nacional. Hace un año atrás cuando el presidente Chávez amenazó con una medida similar por que la empresa privilegiaba al mercado internacional en detrimento del interno, una mediación del presidente argentino y su esposa calmó los ánimos. Ahora la decisión está tomada, veremos como impacta en las relaciones no sólo de Venezuela con Argentina, sino también con Brasil y México.

Por: Eduardo Lucita, integrante del colectivo EDI-Economistas de Izquierda.
jheller06@ciudad.com.ar

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