Las Empresas Producción Social en la crisis del capitalismo

Las Empresas de Producción Social son una apuesta que nace en la Venezuela bolivariana y revolucionaria para impulsar el rumbo al socialismo del siglo XXI. Surgen en un momento de transición, donde la defensa de modelos cerrados pertenece al pasado, donde se sabe bien lo que no se quiere pero no se tiene la certidumbre de lo que se quiere. Por eso hay que ir definiéndolo paso a paso, despacio y, con demasiada frecuencia, a tientas. Por eso se reclama una absoluta determinación acompañada de una no menos absoluta mesura y prudencia.

Tras la crisis del neoliberalismo, la humanidad se debate entre dos escenarios variables y de contornos indefinidos: el del mundo que está pereciendo pero que deja su dilatada sombra sin terminar de extinguirse, y el esperado que, aunque anunciado en los dolores del parto, no termina de alumbrarse.

Es momento de reinventar la cultura, los sistemas normativos, la política y la economía. Es momento de recuperar aquello que fue negado y de ayudar a emerger todo lo que ayude a construir la emancipación. Es hora de romper con el conservador mensaje que recomienda, en tiempo de crisis, no hacer mudanza. Todo lo contrario. Pero por la misma incertidumbre que existe es imprescindible acompañar la puesta en marcha del nuevo modelo con un especial esfuerzo de reflexión teórica, alimentada del fragor y la acción en desarrollo. El verdadero revolucionario, nos cuenta la historia, siempre ha sido cauto. La escasa teorización acerca de aspectos importantes para la emancipación contrasta con las bibliotecas inabarcables que existen sobre aquellos asuntos que interesan a la reproducción del capital. Por eso, la noción del intelectual orgánico en Gramsci posee tanta significación para las trincheras socialistas, al asociarse teoría y práctica. El esfuerzo teórico es la forma que toma la participación antes de poner en marcha su voluntad transformadora. El ciclo «reflexión-acción-reflexión» ha de repetirse hasta que resulte teoría de la práctica emancipatoria y para la práctica emancipatoria.

En este sentido, es justo saber que las EPS no surgen de la nada.
SIGUE LEYENDONOS...

    Tienen detrás un proceso de reflexión y práctica, de éxitos y fracasos, de apuestas políticas y de soluciones económicas. Una revolución que no quiera transformar las bases económicas del sistema capitalista es mero flatus vocis, puro nominalismo, verborrea que pretende ocultar con el significante la falta de significado. Pero no es aquí ese el argumento.

    Los antecedentes de las EPS se ubican en el primer paso dado con el acceso a la dirección del Estado en 1998 10. Posteriormente, conscientes de que con los viejos mimbres no podía trenzarse la transformación, se promulgó la Constitución bolivariana en 1999, seguida a continuación de algunos desarrollos políticos, donde caben destacar: el plan Bolívar 2000; las leyes habilitantes en el 2001; la recaptura de la propiedad de facto de los hidrocarburos; la superación del sabotaje petrolero gracias a los esfuerzos de los comités guía para la recuperación de esa industria; la política de redistribución de la riqueza al servicio de los más humildes por vía de las misiones sociales; la creación de la misión vuelvan caras y posteriormente el Ministerio para la Economía Popular; el impulso a la organización cooperativa; las experiencias de las empresas recuperadas por los trabajadores; el auge de iniciativas cogestionarias en SIDOR y Cadela; la apuesta por un modelo de desarrollo endógeno y el consecuente impulso de los NUDE‘s; el debate sindical y los intentos por su renovación; la reforma agraria y la lucha contra el latifundio; la instalación de un sistema micro crediticio orientado a los pobres; el giro a la izquierda matizado en los objetivos estratégicos de la nueva etapa de la revolución bolivariana en el 2004… Todos estos hitos –sin haber agotado el abanico completo de transformaciones- configuran el mosaico inicial de la siembra socialista que precede a la idea constitutiva de las EPS.

    Sólo con todo ese acompañamiento puede enfrentarse con algo más de firmeza la discusión sobre las Empresas de Producción Social. Y es por esa misma concreción por lo que su discusión no puede quedarse en uno más de esos ejercicios académicos válidos tan sólo para un cielo habitado
    por pensadores alados. Insistimos en que éste es un Documento para la discusión política. Pretende ser un material para continuar el debate sobre el nuevo modelo económico abierto por el Presidente Chávez. Una referencia política sobre problemas económicos que se sitúa en el único trayecto que postula la superación de la barbarie humana y ecológica del capitalismo: el rumbo al socialismo.

    La tarea no es nada sencilla. Pero, como hemos apuntado, Venezuela está en revolución. Tiempo histórico donde todos los anhelos de los seres humanos están un poco más cerca. Vivir en revolución es hacer realidad cada día las convicciones construidas por el pueblo en diálogo permanente, especialmente aquella que se niega a aceptar que un ser humano pueda ser considerado una mercancía. Y que una vez ha llegado a esa convicción, después de haber pasado por la etapa del dolor, la del conocimiento, la de la voluntad, articula la de la potencia y la de la transformación, para que ese mundo que es posible y necesario esté un poco más cerca. 11


    10. Triunfo electoral de Hugo Chávez Frías para la Presidencia.
    11. Las fases de la actividad política podemos condensarlas en la siguiente secuencia: dolersaber- querer-poder-hacer, iniciándose en la consciencia de lo que se vive como oloroso y terminándose con la transformación que acaba con ese dolor. Al final, la elaboración dialéctica del dolor alimenta la transformación, y la transformación traduce el dolor en acción colectiva.


 

2 comentarios:

  1. eSe said,

    los antecedentes no estarán mas bien en la cuba improductiva?

    on 21:53  


  2. Analista said,

    No, creo que cada modelo y experiencia productiva en única según su momento hitórico.

    Saludos!

    on 23:37